Desde el 1 de agosto de 2024 comenzó a regir en Chile la Ley Karin, una normativa que modifica el Código del Trabajo para fortalecer los mecanismos de prevención, investigación y sanción del acoso laboral y sexual. La ley lleva el nombre de Karin Rojas, una funcionaria pública que se suicidó tras denunciar acoso reiterado en su lugar de trabajo sin recibir protección adecuada. Este marco legal viene a cerrar importantes vacíos normativos en la protección de los derechos fundamentales de los trabajadores.
La ley obliga a todas las empresas a contar con un protocolo interno de prevención del acoso laboral y sexual, incluyendo canales formales de denuncia, plazos claros de investigación y sanciones proporcionales. Además, se exige la capacitación periódica del personal en materia de convivencia laboral y derechos laborales. La Dirección del Trabajo será el organismo encargado de fiscalizar su cumplimiento y podrá aplicar multas en caso de infracción.
Desde el punto de vista jurídico, esta ley representa un cambio de paradigma en la responsabilidad de los empleadores frente al clima laboral. Las empresas que no adapten sus reglamentos internos podrían verse expuestas a sanciones legales y a demandas por vulneración de derechos fundamentales. Se recomienda a empleadores y trabajadores informarse y actualizar sus políticas internas conforme a esta nueva legislación.